Cada vez es más común escuchar que vivimos en un mundo digital, pero, casi siempre que escuchamos esto, pensamos que no es nuestra realidad, que estamos muy alejados de esa tecnología y digitalización, y que aún falta mucho para que sea una realidad, por lo menos, en nuestro día a día.
Pero, ¿qué tan cierto es eso? Yo podría decir que en mi caso no lo es, incluso podría definir mi estilo de vida como eso: un estilo de vida digital. Y esto no quiere decir que tenga en mi casa lo último en tecnología de punta, aunque debo admitir que los aparatos inteligentes cada vez tienen más presencia (asistentes de voz, focos, refrigeradores, lavadoras, etc.), pero en realidad no son la esencia de mi vida digital, es algo mucho más sencillo: mi smartphone.
Sí, tan simple como un smartphone, ya que pone al alcance de mis manos (tal cual) la posibilidad de realizar una infinidad de tareas mucho más rápido y en dónde sea. Definitivamente, ha cambiado la forma en la que nos comunicamos, compramos, aprendemos, nos entretenemos, viajamos, trabajamos e, incluso, encontramos el amor. Es por eso que vale la pena recordar las ventajas que hace que digamos que no podemos vivir sin tecnología:
Comunicación instantánea. Es tan simple como abrir la app de mensajería y platicar con alguien que está a miles de kilómetros, o en la esquina de tu casa, ya sea con un texto, un audio o un video. Y los emojis, no nos olvidemos de los emojis 😘, podemos decir tanto con tan poco.
Educación continua. Sí, continua: en dónde sea, a nuestro ritmo y acorde a nuestros intereses. Hacer las tareas y entregarlas, leer un ebook, escuchar un podcast, buscar información, organizar archivos, tomar un curso en la universidad más prestigiosa del mundo, sin la necesidad de estar ahí.
Compras 24/7. Aún y cuando la tienda física haya cerrado, podemos programar los envíos, y lo que es más sorprendente aún, se puede empezar una compra en la app y terminar recogiendo en la tienda en el camino a casa. Y, ¿no son las reseñas el arma más poderosa cuando no sabemos qué comprar? Además, actualmente, una tarjeta de crédito física o una tarjeta de crédito digital, cuentan con mecanismos de mayor seguridad para tu beneficio.
Finanzas y pagos. No solo contamos con las aplicaciones de nuestros bancos para poder bloquear y desbloquear nuestras tarjetas, o tener un mejor control de las finanzas y empezar a ahorrar, sino que también tenemos la opción de la billetera digital (wallet digital), una cuenta digital asociada a tu smartphone, que permite hacer pagos sin contacto, de forma física o en línea, obtener beneficios por su uso, hacer depósitos o pagar servicios, sin la necesidad de tener un plástico (para los que olvidamos la cartera seguido en casa). Tu wallet en tu pocket.
Entretenimiento. ¿Quién necesita una televisión? La cantidad de plataformas streaming que existen actualmente hacen que podamos ir en un avión viendo nuestra serie o película favorita y no tener que conformarnos con las pocas opciones que nos dan las aerolíneas.
Conexiones sociales. ¿Necesito decir más? Seguro no, porque hemos intentado ese nuevo trend de baile, hecho swipe, dado like, grabado una storie y compartido nuestro CV. Las redes sociales son indispensables para nuestra presencia digital y lo sabemos.
Esta vida digital ha hecho que todo lo que hacemos sea más simple y fácil y se integra cada vez más a nuestro día a día. No hay que resistirse, hay que aprender y aprovechar sus ventajas, porque es un hecho que llegó para quedarse.
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